* 1.2 – EN DONDE CUENTO LA ENTREVISTA CON ARTUR Y LO QUE PASÓ LUEGO

Resumen de lo ocurrido: se presenta La Malinche, de Interzonas. Viaje a Barcelona. La Malinche me pone al día de la inquietud en La Nube por la pulsión separatista. Plataforma para evitar la catástrofe. PobletMontserrat.

A continuación: antesala en el Palau de la plaça de Sant Jaume. Me recibe Artur Más. Chismes de los secretarios en la antesala. Éxito de La Malinche: cena con Artur Mas y Sra. Epilogo.


Había bastante gente en la antesala y hubo thPHS9IZV0que esperar como en una consulta del médico. Los secretarios comprobaban la identidad confirmando la cita e indagando motivos y referencias. He de decir que no me importunaron apenas.

Me puse cómodo  y me dediqué a estudiar el ambiente. Curiosamente Malinche hacía lo mismo. Alrededor de mesas bajas se agrupaban los visitantes, de diversas procedencias. Había algunos gallegos, identifiqué a gente de las comarcas de Olot y de Manresa. Vi a algún empresario del juego que conocía de vista. Y a algunos periodistas. Me fijé en un pequeño grupo de italianos.

El ambiente exudaba confort y solidez. Los secretarios se afanaban discretamente entre los grupos.

– Sr. Palomar quiere hacer el favor de acompañarme? El sr. Más le recibe.

La mano que se apoyó levemente en mi hombro me dirige discretamente hacia una puerta.

Que da a un breve pasillo alfombrado y flanqueado por  óleos de pintores mediterráneos del XIX. La iluminación tenue.

El secretario me franquea la puerta entornada que se ve al final.

– el señor Francesc Palomar de Interzonas. Y se retira cerrando al puerta discretamente detrás de mi.

Artur Mas está levantándose de su sillón. Se acerca hacia mi con la mano y la sonrisa extendidas. Con gesto y mirada decididas me hace sentar frente a él. La atmósfera es embriagante: la mano, la sonrisa, la mirada, la corbata, el sillón, la mesa y la bandera. Yo también debo formar parte de ese decorado pues no me encuentro incómodo.

Cuando mi mano se recupera del apretón le expongo los motivos de mi presencia: soy intermediario de Interzonas de la que no conocía su existencia hasta ayer. Por razones obvias no pueden intervenir de forma directa así que le entrego el mensaje en mano .

Abre el sobre y sin perder la sonrisa lee por encima el encabezamiento. Sospecho, quizás por el mantenimiento de la sonrisa hasta la extenuación, que algo ya sabe de su contenido.

Me indica que está de acuerdo con la propuesta de Interzonas y que transmita su intención de que los futuros contactos sean en Montserrat en lugar de Poblet.

Tras una efusiva despedida mutua salgo del despacho con el corazón enchido hacia el waiting room donde le cuento a Malinche el encuentro y en concreto el cambio propuesto por Mas.

– Cuate!, -me cuenta Malinche indignada- los pinches secretarios a lo que se ve comen fríjoles y eructan jamón. Se dedicaron a chingar al personal. A los gallegos les decían que les iría mejor fuera de España, a los italianos que no se fiasen de los españoles. Y a mí! -notándome mexicana- me dijeron que los gallegos eran pobres nacos sin ambiciones!

– Pero, -me añade- te digo a toda madre!: Esta noche cenamos con Artur Mas y señora!

Capté enseguida la habilidad de la Malinche para trabar con la gente y porqué Interzonas le adjudicaba esta misión.

La cena fue sencilla y agradable en un restaurante por las Ramblas. La conversación animada, gracias a la extroversión de Malinche y de Más. No se habló de política. Únicamente en una ocasión me dice Artur:

– amigo Palomar,  por qué no te haces llamar Francesc Colomer? Al fin y al cabo lo que habláis es un catalán mal hablado. Y así te vas adaptando a los tiempos que vienen.

Me zafé como pude y la conversación continuó agradablemente hasta que llegó el momento de la inevitable despedida.

Epilogo

A la mañana siguiente salió mi tren. No tenía sentido para mí continuar en esta historia. Mi trabajo y un montón de entrevistas aguardaban.

Cuando en el andén miré hacia atrás.  Malinche se alejaba hacia la salida.


… continúa  EL BEBEDOR DE ABSENTA (ERA CATALÁN)

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