DE RESCATES AUTONOMICOS. CUENTO A_ MORAL 3 (21.03.2018)

duración: 5”

M. C. navegaba hacia las Baleares cuando se cruzó con un velero volcado. Al acercarse sus tripulantes resistían como podían en el agua agarrados a los aparejos. Les ayudó a subir a su barco y puso rumbo a puerto remolcando al Viruta II, el velero accidentado.

J. L. estaba fuertemente impresionado. Protegido con abundante ropa de abrigo proporcionada por su anfitrión y con una bebida caliente, hasta alcanzar tierra tuvo tiempo de reflexionar sobre lo ocurrido y de mantener una larga conversación con su salvador.


Joan Lerma Blasco no conoce vida activa fuera del ámbito de la política. En 1979 con 28 años pasó directamente de la Facultad de Económicas a Diputado en el Congreso. Fue el Presidente de la Comunidad Valenciana en el período de 1982 hasta 1995. A continuación estuvo un año como ministro con Felipe González. Y desde 1995 ocupa ininterrumpidamente un sillón en el Senado.
En todo este tiempo ha dependido económicamente del Sector Público pero lo significativo es que nunca ha tenido que cambiar de paraguas. En 39 años le han servido los mismos parámetros, sin necesitar actualizarlos o adaptarlos.
A los 31 años cuando tiene lugar este cuento ya es el Presidente de la Generalitat. Encontramos a un Juan Lerma en plena madurez personal que ha alcanzado su tope curricular. Maneja con soltura las triquiñuelas de la política lo que le permite mantener su liderazgo en un partido que decide sobre la vida, la educación o la economía de millones de ciudadanos.


Varias impresiones se superponen en la mente del rescatado después de las duras horas pasadas.
Acababa de salir de una situación comprometida en la que no podía recurrir –y en eso es maestro- a una vía de compromiso. Sin su salvador habría sucumbido al poder del mar.
Su rescatador actuó con rapidez y pericia poniendo a los náufragos a seguro y sin dudar rechazó la oferta que les hizo un remolcador del Grupo Boluda.
La relación salvado/ salvador para él era novedad. Y si bien le correspondía a él la parte débil no veía en su salvador atisbo de pretender algún tipo de transacción o compensación. De hecho cuando le dijo ser el presidente de la Generalitat no pareció especialmente impactado.
Dándole vueltas a lo ocurrido iba perfilando alguna intuición. Necesitaba a alguien así junto a él. Alguien para romper las inercias que se tejían a su alrededor. Podría dotar a su acción de gobierno de mayor apertura al mundo real, más allá de la burocracia y los políticos.
Por eso, una vez en Valencia, el Presidente mostró interés en reunirse y más adelante le propuso que fuese a trabajar con él.


Mariano Castejón era el empresario alicantino que aquel día navegaba en alta mar y acudió al rescate del Viruta II. Divorciado, con hijos, se dedicaba a la publicidad y técnicas de mercado.
Un temperamento mediterráneo aficionado al deporte al que se le daban bien los negocios, los amigos y la búsqueda de amistades femeninas.


Castejón, si bien inicialmente se negó, al final accedió a lo que le pedía su nuevo amigo.
Y el 06.03.1985 en el DOGV se publica el nombramiento del Director del Gabinete del Molt Honorable Sr. Presidente de la Generalidad Valenciana, Ilmo. Sr. D. Mariano Castejón Molas; firmado, el Presidente de la Generalitat Joan Lerma i Blasco. Refrendo: Rafael Blasco Castany.

(en el entorno de Presidencia confluye la élite constituida por políticos y altos funcionarios puestos allí por los partidos, sindicatos y lobbys -privados, funcionariales y económicos- que sustentan el Gobierno. Y por último los fontaneros, que son los que deben trabajar este magma para preservar los intereses de la Ejecutiva o núcleo dominante del Partido. Es difícil, y a menudo equívoco, asignar las diferentes procedencias)

Su paso por el Gabinete generó rechazo. Por no necesitar de la política para vivir y porque transmitía al Presidente la información antes de ser filtrada y preparada. Además, M.C. se negó a ser incluido en el reparto de detalles que con carácter automático se hacían por parte de lobbys y contratistas beneficiados, con lo que aumentó el cabreo y la inquina.
Un estorbo andante sometido a un cordón sanitario. Eso sí, tratado con aparente cortesía.

El 27.11.1986 en el DOGV se publicó el cese a petición propia del Director del Gabinete del Presidente del Gobierno Valenciano del Ilmo. Sr. Don Mariano Castejón Molas, con rango de Subsecretario; firmado, el Presidente de la Generalitat.

Fue sustituido por Ximo Puig i Ferrer.

Castejón mantuvo la relación con sus antiguos compañeros. Por eso cuando le hicieron llegar un sobre con facturas no le extrañó. Se trataba de un obsequio habitual de los proveedores de la Administración. Dudó, pero acabó aceptándolo.

Días más tarde, Las Provincias publica en primera plana: Mariano Castejón se desgrava falsas facturas de proveedores de la Generalitat.

Al día siguiente se mató de un tiro.


Gente allegada me comentó que M.C. se suicidó bien por las facturas falsas o también porque atravesaba un momento emocional complicado. Lo dejo ahí.


El cuento que viene a continuación va también de rescates autonómicos. Un rescate más sencillo y con un final menos dramático es el que hizo el Conseller “Espinete“.

2 pensamientos en “DE RESCATES AUTONOMICOS. CUENTO A_ MORAL 3 (21.03.2018)

  1. Manzaneque Autor

    Hola Pilar,
    coincidí con Mariano Castejón en la Generalitat. Es más, coincidí también con su ex por temas de trabajo, sin relacionarlos. La Sagrada Autonomía nos empleaba.
    Por casualidad una amiga, quizás la última novia que tuvo Castejón, me remarcó lo fuertemente impactado que quedó Lerma al verse sin capacidad de escapar del mar por sí mismo y la decisión (fatal?) de M. C. de acceder a la insistente solicitud del President.
    El cuento a_ moral me sugiere un juego de suma cero. O un mito de Redención. La transmisión de vida mediante la muerte.
    El que sucumbirá poco después en un medio hostil en el que no sabe manejarse es el Rescatador. Pero a Él nadie lo rescata.

  2. Pilar

    Desde mi punto de vista, la historia de Lerma resume a la perfección los cuarenta años de Transición de la reciente Historia de España. Si consigo llegar al sillón de las prebendas y no me apeo hasta la muerte. Piensan que se lo merecen todo porque sí.
    La historia de Castejón, me resulta mas difícil de entender, ¿ cómo una persona que ha rechazado “detalles”, que conoce cómo se las gastan los “amigos de la política”, acaba aceptando semejante “trampa” que en su caso llegó a ser mortal?

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