DE PAYOS Y GITANOS. CUENTO MORAL 2 (16.02.2018)

duración: 6′

Los protagonistas de este cuento (tanto Paco, como Luis y Amparo) se enfrentan a una situación hasta ahora desconocida para ellos. Cuando más tarde vuelva a presentárseles, sabrán cómo actuar.


Había oscurecido y llovía ligeramente cuando Paco salió de trabajar. El limpia de Frankfurt rondaba por la acera con la caja bajo el brazo y se acercó a ofrecerle, machacón, su servicio.
– limpia señorito? los zapatos le van a quedar como espejos!
Esa tarde apenas había movimiento por la Gran Vía y la escasa luz venía de los neones de las cafeterías. Continúa leyendo DE PAYOS Y GITANOS. CUENTO MORAL 2 (16.02.2018)

EL ASESINATO DE LLUCH (03.10.2017)

tiempo: 4,5′
dificultad: fácil
interés: ****

 

El martes 23 de noviembre de 2010 sobre las 10 de la mañana encontré a Carlos Jorro desayunando en Mundo

Había corrido la noticia del asesinato de Ernest Lluch por la banda ETA. Y la mirada que nos cruzamos en la barra lo dijo todo.

– que putada

– todavía no me he recuperado

Lluch hacía tiempo que se había convertido en un personaje incómodo. Iba a su aire intentando, en los santuarios etarras, que renunciasen a matar.

Continúa leyendo EL ASESINATO DE LLUCH (03.10.2017)

UNOS DIAS POR LEON – 17.03.2016

Escapada por Castilla – León huyendo del ambiente de Valencia en Fallas. La intención es visitar con detalle la Catedral y hacer una excursión a Bragança para comer en O Solar Bragançano.

Nos alejamos de Valencia, ciudad congestionada, sucia y con omnipresente olor a aceite refrito. Continúa leyendo UNOS DIAS POR LEON – 17.03.2016

9 MI REPUBLICA

lectura: 7’
dificultad: baja
interés: alto

En MI REPÚBLICA recojo mis impresiones más personales y patosas del periodo.

– no pude terminar “La Guerra Civil española” de Thomas. Aparte de la lista de paseíllos y desmanes variados -que si no fueran trágicos serían chuscos- la conclusión que se saca con su lectura es que la República tenía ya un problema, al margen de la sublevación militar.
Hay episodios, como el de Pablo Cassals y los anarquistas que se lo llevaron, que retrata nítidamente el periodo.
Años más tarde se ha documentado (dicho por el propio Thomas) que el editor –Martínez Guerricabeitia (Ruedo Ibérico)- distorsionó y ocultó datos significativos del original en inglés para favorecer la versión frentepopulista. Esta práctica se ha hecho norma (parecido ocurrió con las memorias de Don Nice) y ha contribuido a instaurar un “relato republicano” desde la mitificación y la idealización.

– en opinión de Clara Campoamor, el gran error de la República fue radicalizarse en torno a la sublevación militar -y entregar armas a las Milicias Populares– con lo que marcó un punto sin retorno.

– nacido en el siglo pasado, desde pequeño pude hablar de lo ocurrido con personas de mi entorno. Recuerdo las referencias de mi madre al periodo de la “revolución” en 1936, que no se correspondían con lo poco que dábamos en el colegio.
Algunos conocidos que venían por casa recordaban hastiados lo que fue el hundimiento del frente de Aragón y el regreso a pie en condiciones penosas, con los pertrechos abandonados y los mandos huidos.
Por último en el 62 en un viaje al sur Francia en una excursión a una ermita abandonada entre pinos mediterráneos, me impresionó la ermita de Saint Férreol de Lorgues, con pintadas en español en las paredes. Eran lamentos de refugiados españoles maldiciéndose y sintiéndose engañados por las penalidades vividas en la guerra.

– está claro que el franquismo se equivocó echando un manto de silencio sobre lo ocurrido (cuanta menos información mejor). Poniendo a todos en el mismo saco (a la República y a los republicanos, masonesjudíosmarxistas, en la expresión de la época) nos privó de la lucidez de juicio sobre el periodo.
Cuando, a partir de los 60 fueron regresando los exiliados se puede imaginar el asombro de algunos al comprobar que tenían un folio en blanco para contar su versión. Y vaya que lo hicieron.
El problema es que a partir de esta carencia se construyó el relato republicano de “izquierdas”, sobre el insuficiente relato franquista. Ambos constructos se refuerzan. El franquismo buscaba la ignorancia sobre el período. Al relato “de izquierdas” le conviene esa ignorancia; la mantiene y la mitifica.

El franquismo también ganaba con esta mixtificación. Al final sus enemigos eran abstracciones: comunismo internacional, la masonería o los judíos (en el periodo que Hitler estaba vigente), lo que le permitía anatemas globales sin descender al detalle.

La República que perdimos
A la última parte de la monarquía, a pesar de la bonanza económica que supuso la Dictadura de Primo de Rivera, le correspondió una sociedad civil viejuna, acomplejada por su incapacidad de regenerarse ni de quitarse de encima la costra de caciquismo. Por eso, sobre todo en las ciudades, el deseo de cambio, de modernidad civil, fue notable. Y para eso, creo, vino la República.
Coincidieron una República ilusionada, pequeño burguesa y algo moderna a la par que otra también ilusionada, militante y más agresiva. En esta polarización se sacudía su centro de gravedad emocional e ideológico.
Sobre todo en ambientes urbanos “la gente” pudo vivir momentos de placidez republicana, satisfechos de dejar atrás la casposa sociedad anterior (cuando fuera casposa).
Tenían a su favor el tirón económico que supuso la GMI con las obras públicas que dejó en marcha Primo de Rivera. Durante la República se concluyeron muchos proyectos iniciados en el Directorio. (Concretamente, en Valencia el centro de la ciudad moderna se ejecutó en el bienio de centro derecha, “bienio negro”, como lo llama la izquierda).
Este legado corresponde significativamente a grupos mestizos republicanos de centro derecha, centro y centro izquierda, que al final serán barridos por los escándalos de corrupción. Eran partidos entre los que alguno se decía de izquierdas, nacionalistas o radicales, pero que en realidad lo eran poco. Chapaprieta, Blasco Ibáñez, Lerroux, Ricardo Samper, de perfil republicano moderado, de izquierdas sin serlo, populistas moderados, nacionalistas sin serlo… y, cuando gobernaron, a su alrededor se movió un vivero de personajes y grupos, a menudo de perfil bajo, pero que promocionó una sociedad comerciante y creativa; de clases medias y tolerante. Ni que decir tiene que fueron arrinconados por sus propios pecados sociales y que con la radicalización que sacudió a la República (a España entera) no les quedó espacio ni para respirar. Desaparecidos como partidos políticos a raíz de las elecciones de febrero de 1936 sus integrantes tuvieron diversas peripecias personales.
Hay que tener en cuenta que tanto en el último periodo republicano como en el franquismo (primera época) la represión fue intensa, continuada y diversa.
Se produce un efecto que es la “expulsión” de la historia de aquellos grupos e individuos, que resultaron ser víctimas de unos y otros. Lo que hoy en día se viene a llamar “daños colaterales”.
El republicanismo pequeño burgués, el blasquismo, el populismo lerrouxista, los cedistas… todos estos desaparecerán del relato; y si aparecen lo será como extravagancia.
Hay numerosos ejemplos de gente perseguida por unos y otros. Como Don Melquíadez Álvarez político republicano asesinado por sospechas de desafección a la república. O el escritor Don Pedro Muñoz Seca encarcelado en la monarquía y asesinado en Paracuellos. O Besteiro o Clara Campoamor, o Chaves Nogales… y tantos y tantos otros. Cada uno con su particularidad o su anécdota trágica.
En otro orden está también la represión del anarquismo y de los grupos comunistas contrarios a la ortodoxia sovietica.
Un imaginario republicano (estereotipado), libertario, liberal, populista, naturista, festivo es sustituido por el que conocemos: militante, radical, agrio, y que desfila armado.

– reconociendo que fue periodo complejo y convulso, la República tuvo sus momentos brillantes con un horizonte de esplendor propio.

– por último, resaltar que La República fue española y castiza y que en su imaginario se alojaba toda la diversidad territorial sin menoscabo de su fuerte arraigo como Nación (independientemente de movimientos nacionalistas que no tenían proyección más allá de la vida de sus partidos). Algo que se ha perdido con el actual Estado Autonómico.

Estos comentarios personales, originalísimos y políticamente incorrectos, son el resultado de lecturas a lo largo de años y recogen también los testimonios directos de personas a las que les tocó vivir aquella experiencia.